Cargando

Comunidad

Cómo proteger la pintura del coche del sol y el salitre en Mallorca

Cómo proteger la pintura del coche del sol y el salitre en Mallorca

Sol, altas temperaturas, polvo, humedad y ambiente marino. Tener coche en Mallorca tiene muchas ventajas, pero la carrocería está expuesta durante todo el año a unas condiciones que pueden acabar afectando a su aspecto.

Con unos cuidados básicos es posible conservar durante más tiempo el brillo de la pintura y evitar parte del deterioro.

El sol es uno de los principales enemigos

Durante buena parte del año muchos coches pasan varias horas al día aparcados al aire libre.

La exposición prolongada a los rayos ultravioleta puede provocar que determinados colores pierdan intensidad y que algunos plásticos exteriores vayan adquiriendo un aspecto envejecido.

Siempre que sea posible, aparcar bajo techo o en una zona de sombra ayuda a reducir esta exposición.

El salitre también deja huella

En una isla, el ambiente marino forma parte del día a día.

Los restos de sal, polvo y suciedad pueden depositarse sobre la carrocería. Si permanecen demasiado tiempo sobre la superficie, pueden contribuir al deterioro de determinados acabados.

Por ese motivo es recomendable lavar el vehículo con cierta regularidad, especialmente cuando ha estado estacionado durante mucho tiempo cerca del mar.

¿Lavarlo más significa cuidarlo mejor?

No necesariamente.

La técnica utilizada durante el lavado es tan importante como la frecuencia.

Cepillos muy agresivos, bayetas sucias o ciertos túneles de lavado pueden provocar pequeñas marcas circulares que se hacen especialmente visibles cuando el coche está limpio y recibe luz directa.

Pulido y tratamientos de protección

Cuando la pintura ha perdido brillo, un tratamiento profesional puede ayudar a recuperar buena parte de su apariencia.

El pulido permite corregir determinados defectos superficiales. Posteriormente pueden aplicarse productos de protección para facilitar la limpieza y reducir la adherencia de contaminantes.

Entre las opciones existentes se encuentran ceras, selladores y tratamientos cerámicos.

¿Merece la pena un tratamiento cerámico?

Dependerá del vehículo y del uso que tenga.

Un coche que duerme siempre en garaje no está sometido a las mismas condiciones que otro que permanece todos los días aparcado en la calle.

Por eso, antes de aplicar cualquier tratamiento es interesante valorar el estado real de la pintura.

Un vehículo que conserva bien su pintura, plásticos y elementos exteriores también transmite una mayor sensación de cuidado cuando llega el momento de venderlo.